Serán niños una sola vez

Todas tenemos días difíciles, días en que quisieras adelantar el tiempo unos cuantos añitos, al menos a una edad en que ya no lloren tanto, y quieran tomarse sus medicinas sin hacer un melodrama, una edad en que puedas dormirte una merecida siesta, y tus hijos te dejen ir al baño a tus anchas sin estar tocando la puerta cada dos segundos.

Ayer fue uno de esos días, justo cuando los preparaba para dormir.

Ayer fue uno de esos días, justo cuando los preparaba para dormir. Mi hijo de en medio se rehusaba a tomar su medicina, y cuando por fin se tomó el jarabe, después de escupirlo tres veces, se le ocurre vomitar tooodo en la alfombra; al mismo tiempo, el más chiquito pedía brazos inconsolablemente y no importa cuantas manos extras estén ahí para ayudar, él solo quiere a mamá, y mientras tanto, a la distancia solo escuchaba a la mayor gritando como loca que no encontraba su pijama, y ya saben quién es la única que siempre encuentra todo… Y entonces ahí, tratando de sobrevivir a esta locura,  yo solo pensaba: ¿no será posible adelantar estos capítulos, con algo así como “el control de Adam Sandler” en la película de Click?,  ¿a poco no sería maravilloso?


Pero luego, después de respirar hondo y hacer una pausa en mi corazón, tan solo pude pensar en esto: mis hijos serán pequeños tan solo un instante, un pequeño momento que se irá en un abrir y cerrar de ojos. Se que el día de mañana, que mi hijo se sienta enfermo, tan solo levantará el teléfono y me dirá, “Mamá, me siento mal, ¿qué me puedo tomar?” Pero yo no estaré ahí para cuidarlo, para darle la medicina en su boquita, y para abrazarlo con todas mis fuerzas y darle ese beso mágico que todo lo cura. Cuánto desearé entonces, volver a vivir estos momentos, con todo y sus llantos y rabietas.


Dios me ha dado el privilegio hoy de ser quien cuide de ellos.

Dios me ha dado el privilegio hoy de ser quien cuide de ellos, de ser su ayuda constante, quien limpie sus lagrimitas y de poder experimentar esa maravillosa sensación cuando pongo sobre mi pecho ese cuerpesito frágil que tan tiernamente me complementa.
Nuestros hijos serán siempre nuestros hijos, pero solo seran niños una vez; hagamos de su niñez ¡los momentos mas maravillosos que guardemos en nuestro corazón!
Sel

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
Ni han subido en corazón de hombre,
Son las que Dios ha preparado para los que le aman.
1Corintios 2:9